Buenos días a todos y una muy cálida bienvenida al evento de hoy. Hoy todos nos hemos reunido aquí para discutir los cambios que deben introducirse en la educación del país para garantizar un entorno seguro y saludable para que los niños crezcan y aprendan.
Una escuela es un lugar donde un grupo muy diverso de jóvenes se reúne para mezclarse e intercambiar ideas y el acoso escolar es un problema tan frecuente en las escuelas que los niños tienden a tomar las cosas equivocadas o, a veces, los estudiantes son el extremo receptor que pondrá un un efecto muy restrictivo en su desarrollo general y también puede resultar perjudicial para sus futuras empresas.
Es importante poner fin al atroz acto de acoso escolar en las escuelas. El acto de intimidar es algo que crece y se alimenta de las inseguridades de los niños y funciona en ambos sentidos. Cuando un niño se convierte en un matón, no solo afecta la vida de los niños que lo rodean, sino también su propio crecimiento personal. Un acosador siempre busca validación y elogio en las cosas que está haciendo y cuando las personas no lo hacen, tienen sus arrebatos y si este patrón de comportamiento no se maneja a la edad adecuada, se vuelve difícil para estos niños funcionar correctamente como adultos.
Por otro lado, las víctimas de acoso escolar pueden tener problemas de por vida que nacen del abuso por el que fueron sometidos y algunas de ellas terminan teniendo problemas mentales de alto nivel que la mayoría de las veces conducen a suicidios. El problema del acoso debe abordarse en las principales plataformas públicas para llamar la atención sobre la necesidad de erradicar el acoso.
Para detener el acoso escolar, es importante comprender la raíz del problema. El problema surge cuando se adoctrina en los niños un sentido de diferencia desde una edad muy temprana. El castigo por el acoso ayudará pero no detendrá el acoso, para asegurarse de que actos como estos no se repitan, es importante que a los niños se les enseñe el significado del respeto, la bondad y la empatía en casa.
Los niños reciben mucho de sus padres o tutores y es importante que los adultos en el hogar demuestren estas cualidades para asegurarse de que sus hijos se hagan cargo y se comporten en consecuencia en sus grupos de compañeros. Además, es importante responsabilizar a los niños por sus malas acciones y hacer que se den cuenta de la importancia de disculparse y considerar también las emociones y los sentimientos de la otra persona. En conclusión, me gustaría decir que cuando el castigo puede ayudar a controlar el acoso, no asegurará su erradicación.
Problemas como el acoso escolar deben abordarse de raíz para evitar que siga creciendo. Los acosadores merecen ser castigados, pero también se les debe decir cuál es la mejor manera de abordar la situación que recurrir al acoso. En algunos casos, es importante que el niño tenga otra oportunidad.